El uso del teléfono móvil en clase
Todo uso del teléfono móvil en clase debe comenzar con un acuerdo entre profesores y alumnos. La mayoría de docentes opta por prohibir su uso al considerarlos una distracción para los estudiantes. Se trata de un riesgo real que siempre está ahí debido a los juegos y otras aplicaciones ya habituales en los smart phones. Sin embargo, también se pueden aprovechar como una herramienta educativa, ya que no dejan de ser un medio al que están más que acostumbrados.
El primer paso para implantar el móvil en el aula implica que el propio docente se familiarice con la tecnología. No en vano deben ser el modelo a seguir por parte de los alumnos en el uso del móvil en clase, que como explica Dolors Reig supone en cierto sentido meter al enemigo dentro del aula. Aquí será la pericia del profesor la que le permita controlar los usos del móvil y orientarlos de manera adecuada.
Curiosamente, cuanto más permisivo es el profesor con el teléfono móvil en el aula, menor es el uso que hacen del mismo los alumnos, mientras que cuando existe una prohibición directa tienden a tratar de saltársela. Las clases relacionadas con humanidades son más dadas a apostar por estas tecnologías frente a las de ciencias, cuando quizás son para estas últimas para las que más aplicaciones se han venido desarrollando.
Del mismo modo, parece que los profesores más experimentados no necesitan tanto el uso de las tecnologías y del móvil para impartir sus clases. En este punto se mezcla en parte la costumbre de un método que llevan tiempo desarrollando, pero generalmente también la eficacia del mismo.
Por supuesto, también influyen las actividades que se planeen con el propio móvil, pero esto es algo que abordaremos en otros artículos.
Y vosotros, ¿utilizáis el móvil en clase?
Google+














Comentarios recientes